UN EXPERIMENTO IMPORTANTÍSIMO
Leí hace poco un artículo científico muy interesante en una revista. La revista se llamaba "Artículos Científicos Muy Interesantes" y el artículo en cuestión se titulaba "Artículo Científico número 7". Trataba sobre los resultados de un experimento llevado a cabo por un selecto grupo de ochocientos cincuenta y tres mil reputados biólogos, científicos, médicos y demás fauna dedicada al estudio del cuerpo humano (incluido un chino). El objetivo del experimento era determinar cuál es la parte del cuerpo humano más importante. El criterio y metodología empleados para medir y determinar la importancia de cada parte del cuerpo humano eran sencillos, a saber: los biólogos, científicos médicos y demás miembros del grupo de reputados biólogos, científicos, médicos y demás fauna dedicada al estudio del cuerpo humano en cuestión (a los que llamaremos, los/las "Experimentadores/as") maniatarían a la víctima de sus experimentos (a quien llamaremos, el/la "Experimentado/a") y se dedicarían a extirparle una parte del cuerpo (a la que llamaremos, la "Parte del Cuerpo Humano") de tal manera que la importancia de dicha Parte del Cuerpo Humano vendría dada, de forma inversamente proporcional, por el tiempo empleado por el/la Experimentado/a en fenecer tras la extirpación.
Como podréis imaginar, el experimento requirió de una elevada cifra de Experimentados/as (voluntarios y no voluntarios) y se prolongó durante varios siglos... cosa lógica, por otra parte, si tenemos en cuenta que:
(1) a fin de asegurar la pureza y exactitud de los resultados, los/las Experimentadores/as decidieron que únicamente se extirparía una Parte del Cuerpo Humano por cada Experimentado/a; y
(2) que, dependiendo de la Parte del Cuerpo Humano de que se tratara, la muerte podía tardar en sobrevenirle al/a la Experimentado/a varios años o incluso décadas. Por ejemplo -contaba el artículo- hubo un Experimentado de 18 añitos recién cumplidos, al que los/las Experimentadores/as le extirparon las cejas y que tardó en morir más de 100 años... y no fue el único caso de un/una Experimentado/a que llegaba a ser centenario/a. Por suerte, el experimento suscitó tal expectación en el mundillo de la ciencia, el famoseo y la farándula que nunca faltó el dinero -ese vil metal- para financiar la insensata duración del experimento.
Sin embargo, al problema de la excesiva duración del experimento, se le unía, además, el hecho de que normalmente, para cuando el/la Experimentado/a finalmente se dignaba a morirse, los/las Experimentadores/as responsables hacía ya largo tiempo que habían muerto llevándose a la tumba sus notas del experimento (es bien conocido el celo de los/las Experimentadores/as con respecto al resultado de su obra) por lo que los/las Experimentadores/as contemporáneos a la muerte del/de la Experimentado/a albergaban severas dudas sobre si la causa de la muerte del/de la Experimentado/a había sido realmente la extirpación de la Parte del Cuerpo Humano en cuestión (la cual, por otra parte, tampoco tenían ni la más remota idea de cuál era) o el mero transcurso del tiempo y la vejez que a éste acompaña.
En total, que al final los/las Experimentadores/as, movidos/as a partes iguales por la duda razonable que les atormentaba y por el rigor que ellos mismos se autoexigían, se veían forzados/as a anular y volver a repetir el experimento en casi todas las ocasiones. Obviamente, al repetir el experimento el resultado era idéntico: la anulación y repetición del mismo. Se entró entonces en una espiral dentro de un círculo vicioso y el experimento pasó a parecerse más a una pescadilla que se muerde la cola que a un experimento científico. Debido a este contratiempo, más de 2.500 Experimentados/as fueron sacrificados/as en vano y otros/as tantos/as Experimentadores/as se volvieron locos/as de atar (pasando a adquirir automáticamente la condición de Experimentados/as). Y así se perdieron más de 500 años...
De este modo se mantuvo estancado el experimento hasta que a un Experimentador lumbreras (el chino) se le ocurrieron un par de soluciones, a saber: el problema de la duda razonable fue despachado fácilmente cuando el chino propuso que en el momento en que existiesen 2 Experimentados/as muertos/as a los que se les hubiese extirpado la misma Parte del Cuerpo Humano, la muerte sería atribuida, sin el menor pestañeo o temblor de pulso, a la extirpación y, por tanto, el resultado sería plenamente válido para el experimento, sin importar el tiempo que hubiese tardado la muerte en entrar a escena. En caso de que el tiempo de la muerte variase de uno a otro Experimentado/a, se aplicaría el CTMA ("Complejo Teorema de la Media Aritmética") y santas pascuas. Sin duda por su rigurosísima base científica, el criterio del chino fue aplaudido e inmediatamente aceptado y puesto en práctica por el resto de Experimentadores/as.
El otro problema (el tiempo que tardaban algunos/as Experimentados/as en morir) se solucionó gracias a una idea (de otro chino) quizá no tan sutil como la anterior pero, sin duda, igual de brillante y eficaz: se pasó a elegir Experimentados/as de avanzada edad, con lo que se redujo sorprendentemente el tiempo de vida de los/las Experimentados/as quienes, de la noche a la mañana, pasaron a caer como moscas, acelerándose espectacularmente el ritmo de las muertes y con ello el del experimento. Todo iba, pues, viento en popa. Pero los/ Experimentadores/as eran ambiciosos/as y competitivos/as así que, tratando de superar su propio record, pasaron a utilizar como Experimentados/as a vejetes con salud precaria y así sucesivamente hasta que el grupo de Experimentados/as se convirtió en un club selecto que sólo admitía a enfermos terminales.
En total, que con estas medidas los/las Experimentadores/as tardaron un periquete en finalizar su experimento.
Resultado final del experimento: Según los/las Experimentadores/as, los resultados del experimento confirmaron que la Parte del Cuerpo Humano más importante es la espalda (2.1 segundos tardó en morir el Experimentado - un viejecito de 98 años- cuando le extirparon la espalda), seguida de cerca por la parte interior de las rodillas (cuando se las quitaron y la pusieron de pie, la Experimentada -una prostituta retirada y minusválida de 93 años de edad- perdió el equilibrio y cayó con tan mala suerte que se desnucó. Su tiempo: 3,2 segundos). Concluyente.
He dicho!

1 Comments:
bueno cintificamente no esta comprobado,pero la salud es un bienestar fisico y psicologico del ser humano desde nuestros antepasados los astrolophitecus hasta los homo sapiens sapiens es que el ser humano ha evolucionado ya que la molecula "sallgehns" que tiene el ser humano es muy importante y poco comocida es aquella a la cual todos nuestros desechos pasamos.
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